Una palabra: César. War for the Planet of the Apes

CESAR

  • Resumen: César se encuentra ante el reto de su existencia y deberá recorrer un largo camino para descubrir su propósito.

Viernes 28 de julio. 01:05 am. Nos rodea la oscuridad,  quebrantada solo por los anuncios luminosos de la plaza. Dentro del taxi, se oyen a lo lejos los chistes y la plática de mis acompañantes. Una voz irrumpe mis pensamientos, lo único que logro entender es – ¿Estás bien amor?- ,yo contesto – ¡César!

Domingo 30 de julio. 11 50 am. El cine de entretenimiento actual nos está acostumbrando a una cosa: las imágenes tienen que ser espectaculares, las líneas de diálogos ateonantes y las explosiones nos deben hacer alucinar. Como espectadores, estamos perdiendo poco a poco la sensibilidad. El mundo real y el ficticio parecen conspirar para que la muerte y el dolor carezcan de importancia. Lamento esta situación por muchas cosas; en lo que respecta al cine, hace que cintas como “War for the Planet of the Apes” sean subestimadas.

Me avergüenza decir que de la película, yo esperaba una matazón abrumadora entre primates, una batalla final épica para definir el rumbo de la sociedad distópica que nos presentaron en “Dawn of the planet of the apes” en el 2014, sin embargo, no hay nada más alejado a eso que la obra de Matt Revees. El director y Mark Bomback, el guionista, cambian la “espectacularidad” recurrente de las superproducciones por un viaje introspectivo de liderazgo, odio y piedad en el que el protagonista se descubre ante su propósito.

Como lo acabamos de mencionar, aunque esta franquicia es etiquetada como blockbuster, no se ha limitado en utilizar otras fórmulas para entretener. Un ejemplo de ellos es que durante los tres capítulos hemos explorado de manera sagaz la psicología de César, un personaje tan bien construido que seguramente se integrará a alguna listas de lo mejor del siglo. Alrededor de él gira la trama, en torno a él y a su dolor, sus reglas, los fantasmas de su pasado y de su papel como eslabón entre la bestialidad, la ira y la humanidad.

Por si no fuera suficiente,  los secundarios que más allá de la simple interacción con el héroe, sirven para contextualizar el panorama en el que vive la sociedad de César. En la entrega que nos ocupa, están el de Woody Harrelson, Bad Ape y Nova, que con su transitoria participación, matizan el mundo que nos presentan y hacen que comprendamos las distintas naturalezas que nos forjan como especie.

Como ya sabemos,  el jefe chimpancé se siente real y es tan cautivador gracias a Andy Serkins, que vuelve a realizar un trabajo SOBERBIO. Sería imposible fabricar las expresiones, la voz y el reflejo de la tempestad interior en un computador sin la ayuda de un actor que ha alcanzado el nivel de maestría en su especialidad. Tampoco podemos demeritar la labor de los responsables de efectos especiales, que complementan al histrión con autenticidad y sin reflectores, como se supone que debe de ser o al igual que el equipo de mezcla de sonido y musicalización, los cuales crearon un distinguido score tintineante que nos sumergirá en la trama y aumentará la tensión en las escenas de suspenso.

No obstante, durante el recorrido no todo podría ser felicidad y es que nos volvemos a tropezar con momentos en los que el guion se pudo trabajar más. Así como en las dos anteriores, la falta de atención en plantear situaciones que podrían parecer incoherentes vuelve a estar presente en esta travesía. Para su servidor es el mayor y único pecado de una trilogía que, si hubiera pulido estos detalles, estaría un escalón más arriba, en el peldaño dedicado a los filmes de culto (tal vez con los años lo logré)

Afortunadamente para los seguidores, a pesar este descuido constante y del estatus de “de película de entretenimiento”, nos encontramos ante un producto de ciencia ficción reflexivo y conmovedor, un final digno que incluso se conecta con la cinta original de 1968. “War for Planet of the apes” es un desenlace sorprendente que no se acomoda al molde del cine de super héroes, o al de epopeyas fantásticas, sino al de historias de inclusión, de fraternidad, en las que exploramos el significado de ser humano. Si sus expectativas coinciden en algo con esto que les dejo o si tal vez disfrutan de cómo el líder de un montón de simios arrinconados busca su lugar en el mundo, quizá entiendan porque, cuando la película terminó a las 12:50 am del viernes, me tarde cerca de 15 minutos en decir una palabra.

3.5 Lentes 000/

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